Ante el Sevilla, su cuenta goleadora nació tras una generosa dejada de Benzema. En un regalo de los de Manzano llegó su segundo tanto. Con calma, regateando, fusilando. Pero tras hacer el gol número 32, buscó el 33. Y lo logró. Özil le dejó solo ante Varas con un gran pase y el portugués tampoco falló. Hat-trick. Y después, a por el gol 34. A por el póker, que lo logró gracias a Benzema, que se lo dejó en bandeja para que sólo tuviera que empujarla.
Al término del partido, CR7 aseguró. "Marcar cuatro goles no es fácil y doy las gracias a mis compañeros, que me ayudan siempre. Aún no quiero pensar mucho en el Pichichi, paso a paso.
No hay comentarios:
Publicar un comentario